CÓMO DEJAR LA COCAÍNA

DEJAR LA COCAÍNA

Dejar la cocaína ¿Podré hacerlo? Es una pregunta que se hacen muchas personas. Algunos incluso lo intentan por su cuenta. Pero dejar la cocaína no es fácil. El consumo de cocaína provoca cambios en el cerebro, el famoso craving, que llevan a la persona a consumir compulsivamente. Se producen serias alteraciones en los circuitos cerebrales y a la larga estos cambios serán causantes de recaídas.

Dejar la cocaína no es fácil sin ayuda. La cocaína es una droga muy potente para el cerebro. Aunque al principio se consume por diversión, la dependencia aparece enseguida.  Como consecuencia el adicto no se divierte si no hay consumo. De hecho, el proceso se va agravando y cada vez necesita más y más. Finalmente, en muchos casos el paciente empieza a consumir aunque no esté con sus amigos o compañeros/as de consumo. Y en ese momento la droga ha entrado a formar parte de su vida y será dificil separarse de ella. Esta necesidad de consumir pasa por encima de cualquier consideración personal, laboral o familiar.

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Cómo se elabora la cocaína

como se elabora la cocaina

Dejar la cocaína no es fácil. En su elaboración se utilizan productos como el amoniaco que potencian la adicción. El proceso de elaboración de pasta de coca, se lleva a cabo la mayoría de las veces en las inmediaciones de la plantación, sobre todo para no desplazar tantos kilos de hoja de coca con el volumen que ello supone, ya que para obtener un kilo de pasta de coca se precisan aproximadamente unos 125 kilogramos de hoja. El proceso de elaboración es el siguiente: se cavan en la tierra unos fosos de aproximadamente 5 metros de largo por medio de profundidad y se revisten sus paredes con nylon o polietileno. En ellos se vacían los recipientes de hojas de coca que generalmente son fardos conocidos como tambores, cubiertos con hojas de plátano. A partir de ese momento se empiezan a desarrollar las diferentes etapas del procesamiento.

En la primera etapa, las hojas de coca se mezclan con agua y sustancia alcalina. La mezcla se tritura y se agrega queroseno o gasolina. En la segunda etapa, se separa el queroseno o su sustituto y se desecha la hoja de coca. Se agrega agua y ácido sulfúrico. El sustituto de este ácido es el carbonato de sodio. Una vez realizado este paso, se filtra y se echa cal o amoniaco. Se seca, resultando la pasta de coca. En la tercera etapa a la pasta de coca se le agrega acetona o éter. La solución se deja reposar y se filtra. En el filtrado se echa amoniaco, luego se lava con agua y se espera su secado para crear la cocaína base. En la cuarta etapa, la cocaína base bruta, se disuelve en éter etaico, se filtra agregando ácido 113 clorhídrico y acetona. Luego se filtra, se seca y se obtiene el clorhidrato de cocaína.

Consecuencias del uso crónico de la Cocaína

PARANOIA

Dejar la cocaína no es la prioridad de muchos consumidores. Pero el consumo de cocaína puede desencadenar en  paranoia. Fumar cocaína en crack puede producir una conducta paranoide particularmente agresiva en los adictos. Finalmente el toxicómano se vuelve paranoico, desconfía de todo el mundo, y lo demuestra siendo violento con las personas que le rodean. En este punto abandonar el consumo de cocaína no es fácil, pero con la ayuda y el apoyo necesario se puede conseguir.

DEPRESIÓN

Cuando una persona es adicta a la cocaína, a menudo se deprime. Los efectos placenteros de la droga duran muy poco en el cuerpo. Y cuando desaparecen en cuestión de minutos lo hacen de golpe. El adicto cae en una profunda depresión, siente un gran cansancio y falta de energía, incapacidad para concentrarse, y un malestar en todo el cuerpo similar al de una gripe. Esto también puede llevar a aumentar aún más el consumo de cocaína para intentar aliviar la depresión y otros efectos psicológicos, lo que hace difícil abandonar su consumo pero no imposible. Dejar la cocaína es posible y frecuente con ayuda profesional.

RELACIONES INTERPERSONALES

Los efectos psicológicos de la cocaína incluyen también el cambio en la forma en que una persona maneja las relaciones interpersonales. Cuando se desarrolla la dependencia psicológica, el adicto tiende a convertir la droga en el centro de sus pensamientos. De ese modo, la mente se centra únicamente en buscar los mejores medios para conseguir la siguiente dosis de cocaína. Dejar la cocaína se le antoja imposible. Es una alteración mental física, y el adicto no puede dejar de pensar en ello debido al altísimo nivel de adicción de la cocaína y sus efectos psicológicos.

ANSIEDAD Y ALUCINACIONES

Ansiedad, alucinaciones y depresión son comunes y se alternan entre los adictos a la cocaína. Por desgracia esto da lugar con el tiempo a que los trastornos graves del sueño y de la alimentación también afectan al adicto. Por consiguiente, los efectos psicológicos de la cocaína en el cerebro alteran la capacidad para conciliar el sueño y la regulación del apetito.

PSICOSIS PARANOICA

Finalmente la irritabilidad, el desasosiego y la ansiedad aumentan y empiezan los ataques de paranoia. Esto puede dar lugar a una psicosis paranoica total, en la que el adicto pierde todo el contacto con la realidad y tiene de alucinaciones auditivas. Es, por lo tanto es el peor de los efectos psicológicos que tiene la cocaína y le hace oír voces amenazadoras o que le sugieren estar en peligro por culpa de quienes le rodean o quienes le intentan ayudar a desintoxicarse.

EVALUACIÓN PSICOLÓGICA

El tratamiento de un adicto a la cocaína debe incluir una evaluación psicológica continua mientras dure. Por ese motivo se asegura que el tratamiento en el centro de rehabilitación se adapte en todo momento a las necesidades psicológicas del adicto para que pueda dejar el consumo de  cocaína completamente. Pero depende del daño causado por la cocaína, efectos psicológicos, y atención que necesite el adicto, el terapeuta debe pedir las modificaciones según sea necesario. Por esa razón, un paciente puede requerir diferentes combinaciones de servicios y actividades durante el curso del tratamiento y la recuperación.

DEJAR LA COCAÍNA. MEDICACION, TERAPIA FAMILIAR, SERVICIOS SOCIALES...

Para poder dejar la cocaína, además del asesoramiento o la psicoterapia, el paciente a veces puede necesitar medicamentos, otros servicios médicos, terapia familiar, instrucción para padres, rehabilitación vocacional y servicios sociales para  abandonar el consumo de cocaína. Por lo general, el enfoque de tratamiento psicológico debe ser apropiado a la edad de la persona, al género, la raza, la cultura y los efectos psicológicos de la cocaína que sufra el adicto dependiendo del grado de adicción.

 

 

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DESINTOXICACIÓN DE LA COCAÍNA

DESINTOXICACIÓN DE LA COCAÍNA CON FÁRMACOS

Desintoxicación de la cocaína con fármacos

La desintoxicación de la cocaína mediante fármacos no es posible por el momento. No existe un solo medicamento aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos que sirva para tratar la adicción a la cocaína. Se está trabajando intensamente para identificar y probar nuevos medicamentos que sean seguros y eficaces para tratar este tipo de drogodependencia. Varios medicamentos comercializados para el tratamiento de otras enfermedades (por ejemplo, baclofeno, modafinilo, tiagabina, disulfiram y topiramato) muestran potencial terapéutico y, en estudios clínicos controlados, se ha reportado que disminuyen el consumo de cocaína.

Además, los receptores D3 de dopamina (un subtipo de receptor de dopamina) constituyen un novedoso objetivo farmacológico de gran interés. Actualmente se están investigando medicamentos que actúan sobre estos receptores para ver si son seguros para el uso en seres humanos. Por último, una vacuna contra la cocaína que impide la entrada de la cocaína al cerebro tiene un gran potencial para reducir el riesgo de las recaídas. Además de los tratamientos para la adicción, también se están desarrollando tratamientos médicos para hacer frente a las situaciones de emergencia agudas que resultan de las sobredosis de cocaína. La desintoxicación de la cocaína mediante fármacos es aún una utopía.

TÉCNICAS CONDUCTUALES

Técnicas conductuales

Es el tratamiento más eficaz para la desintoxicación de la cocaína. Se ha encontrado que muchos tratamientos de modificación de la conducta son eficaces para tratar la adicción a la cocaína, tanto en ambientes residenciales como ambulatorios. De hecho, las terapias conductuales a menudo son el único tratamiento eficaz disponible para muchos de los problemas relacionados con las drogas, incluyendo las adicciones a estimulantes.

La terapia cognitiva-conductual es un enfoque eficaz para prevenir las recaídas. Esta terapia se centra en ayudar a las personas adictas a la cocaína a abstenerse y a mantenerse abstinente del consumo de cocaína y otras sustancias. La hipótesis subyacente es que los procesos de aprendizaje desempeñan un papel importante en el desarrollo y la continuación del abuso y la adicción a la cocaína. Se pueden aprovechar estos mismos procesos de aprendizaje para ayudar a reducir el consumo de drogas y prevenir las recaídas. Este enfoque trata de ayudar a los pacientes a reconocer, evitar y enfrentar el consumo de drogas. Es decir, se les enseña a reconocer la situaciones en las que tienen más probabilidad de consumir cocaína, a evitarlas cuando sea posible y a enfrentar de manera más eficaz una serie de problemas y comportamientos asociados con el abuso de drogas.

dejar la cocaina uno mismo

Dejar la cocaína uno mismo

La desintoxicación de la cocaína uno mismo no es fácil aunque posible. Si bien las posibilidades de éxito son menores que recibiendo la ayuda de un psicólogo o, como en nuestro caso, la ayuda de todo un equipo interdisciplinario.

Tras el consumo de cocaína durante un periodo prolongado se producen en el cerebro una serie de cambios a nivel metabólico (neurotransmisores) y estructural (a nivel de membrana neuronal). Estos cambios van a condicionar la conducta y la actividad psicológica. Por eso se producen comportamientos o estados que no entendemos o que son desadaptativos.

Estos mismos daños que han sido provocados por la cocaína, impulsan a la persona a seguir consumiendo a pesar de saber que es perjudicial para ella. Para superar esta adicción hay que trabajar en los dos niveles, tanto psicológico como a nivel fisiológico cerebral. Este es el motivo por el cual una persona que tiene un comportamiento de consumo adictivo de cocaína, en este caso, puede permanecer periodos abstinente. Si bien es muy posible que en cuanto se den las condiciones ambientales previas, es decir “en cuanto pueda salir”, vuelva a retomar el patrón de consumo anterior.

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